¿Perfecta? No gracias.
Soy Yolanda Sala Pastor, diseñadora gráfica y feliz a mis cuarenta y pocos. Tengo el síndrome de la palabra intensa y la risa fácil… jejeje.
Me atrapa lo diferente, perderme por cualquier ciudad, hacerle jaque a los estereotipos, persistir hasta que las cosas ocurren, el Masala Chai y mi mocha colorá. Ah y soy una persona con DISCAPACIDAD. Si, si, y ya no me da miedo decirlo, entre otras razones porque ya se presenta ella por mí. Se llama TARTAMUDEZ, y aunque ahora puede parecer fácil hacerlo, hasta que no terminé mi guerra con ella y no la convertí en mi aliada, no he podido ponerle nombre.
Design for all
Ella, sí, ella, la misma que ha boicoteado, sacudido y callado mi vida, es la misma que ahora motiva a hacer de mi profesión, el DISEÑO, un universo más justo y con más oportunidades PARA TODOS.
En el camino, son muchas las personas que me han dejado sus ojos para ver, sus alas para volar y su talento para brillar, para hoy al fin poder decir: “Eh MIEDO, déjame que te pinte bonito, ame grande, que te sueñe pequeño y te aproveche para mi impulso, porque ahí delante, me esperan muchos sueños».
Ya tenéis mi foto hecha… ¿PERFECTA? No gracias. Es una meta muy aburrida. Sólo soy yo. YO.SL, y tengo mucho que decir.
Un poco de mí
Tras mi etapa como diseñadora gráfica y empresaria, en el 2012 comienzo a participar activamente en la Fundación Española de la Tartamudez, entidad de la que soy miembro desde el 2002. Hasta ese momento mi rol había sido como usuaria, con colaboraciones y acciones puntuales, hasta transformarse en un compromiso total y una implicación diaria. Es en 2013 cuando soy nombrada vicepresidenta y junto a mis compañeros de equipo, trazo estrategias, elaboro proyectos, desarrollo eventos y campañas divulgativas a nivel nacional, que compagino con el acompañamiento directo con el miembro y a sus familias, charlas de concienciación y sensibilización sobre las necesidades y derechos del colectivo.
Soy una prueba
Valores
Sensible a las diferencias.
Íntegra.
Comprometida .
Empática.
Accesible.
Afectuosa.
Sentido de la justicia y de la ética.
Facilitadora de oportunidades.
Una retadora que a cada paso ha ido plantando cara a sus propios miedos hasta poder dirigir sus sueños, sin olvidar cuales fueron los comienzos. Resultado: crecer y avanzar con éxito pero a la vez empatizar con cada miembro del colectivo o minorías desfavorecidas.
